Ir al contenido principal

Técnicas para priorizar personas, recursos, tareas y actividades



Me parece que en la vida académica se nos hace muy complicado saber, pero más que nada aprender, a manejar nuestros recursos, nuestro tiempo, el estrés y tener un cronograma organizado. Al menos en mi caso, salí del colegio sin tener mucha idea a lo que me estaba metiendo al comenzar universidad; siendo honesto, en el colegio dejaba todos los deberes para el final y lograba hacerlos sin ningún problema, pero al entrar a la carrera de arquitectura aprendí a las malas que el manejo de mi tiempo era lo más valioso. Los dos primeros semestres me costó mucho cumplir con las fechas de entregas de mis proyectos, pero también con lo personal. 


Algo que aprendí durante los primeros meses es que el manejo de tiempo también viene con el manejo de recursos y de personas, a esto me refiero con dar prioridad a las actividades personales que cada uno tiene y en caso de trabajos grupales, dividir el trabajo equitativamente y nunca subestimar las habilidades de los demás ni las mías. 


Una de las cosas que más he descubierto y lo acepto es que tiendo a dudar de las personas que trabajan conmigo, tal vez porque tienen otros procesos trabajo, otros proceso de diseño y otras metodologías. Pero también la gente ha dudado de mi y he demostrado lo contrario, tal como otras personas me lo han demostrado que las metodologías de trabajo son diferentes, pero todas funcionan. 


He aprendido que debo estar pendiente, día a día, sobre las tareas pendientes que tengo; estructurar las prioridades de cada deber, calcular cuanto tiempo requiere cada uno y la complejidad de ellos en relación a las fechas de entregas. También, en trabajos grupales tengo una tendencia a ofrecerme para hacer más trabajo que los demás, pero eso nunca resulta bien porque no siempre se hacer todo lo que se me pide y hay otras personas que pueden hacerlo y probablemente, de mejor manera. 


Pero, dentro del trabajo aprendí lo más importante, la delegación de tareas. Esta no solo se trata de repartir tareas, pero también de asignar responsabilidades según fortalezas y habilidades, todo mientras de delega adecuadamente y asegurarse de que los recursos y el tiempo estén siendo utilizados efectivamente. 





Referencias
Allen, D. (2001). Getting Things Done: The Art of Stress-Free Productivity. Penguin.

Lakein, A. (1973). How to Get Control of Your Time and Your Life. P.H. Wyden.

Myers, D., Martínez, J., Rosales, M. & Ayala, L. (2005). Psicología social. 

Comentarios

Entradas más populares de este blog

#Respeto… la clave de la asertividad

El respeto y la asertividad son dos elementos esenciales de las relaciones interpersonales. Ambos valores trabajan juntos y se completan para crear relaciones más satisfactorias y saludables. El respeto es la estructura de cualquier relación saludable. implica el reconocimiento y el respeto de los derechos y la dignidad de los demás, independientemente de sus diferencias. Cuando actuamos con respeto, estamos abriendo la puerta a la confianza y la empatía. Respetar a alguien implica escuchar cuidadosamente, demostrar consideración y aceptar sus opiniones y creencias, incluso si no concuerdan con las nuestras. El respeto por la privacidad y el espacio personal de los demás es otro ejemplo de respeto. Al promoverlo en nuestras relaciones, construimos un entorno de tolerancia y aceptación donde cada persona se siente valorada y comprendida. La asertividad es una habilidad de comunicación clave que nos permite expresar nuestras necesidades, deseos, opiniones y sentimientos de manera directa...

Yo y mis tabús… una mirada interna hacia mis prejuicios

    Si una persona dice que no tiene prejuicios, es mentira. Está en nuestra naturaleza el tener una opinión apresurada sobre todo, sobre las personas, temas políticos, sociales, económicos, etc. El problema es que vivimos en una sociedad en donde la palabra prejuicio siempre hace referencia hacía una opinión negativa, cuando un prejuicio puede ser positivo también, y eso es algo que muchos de nosotros no tenemos presente al momento de hacernos la pregunta de ¿qué prejuicios tengo? Estos prejuicios pueden ser formados por miles de millones de razones, pero en mi opinión, el aspecto que mayor influencia tiene es el ambiente y entorno que uno crece y la educación que uno recibe durante los primeros años, tanto en primaria y secundaria como la educación en casa. Es más, creo que la educación en casa tiene un mayor peso ya que los niños tienden a seguir los pasos de sus padres y hermanos, siempre los ven como la persona ideal; mientras que lo que sucede en la escuela, es que los n...

Cómo resolver los problemas con tu vecino

Creo que, como cualquier otro conflicto, la clave para cualquier otro problema es la comunicación. Una comunicación clara y pasiva es fundamental para poder solucionar un problema o conflicto que se puede tener con cualquier persona, sea en el ámbito personal o profesional. Sin embargo, es importante entender la relación/amistad que está en juego al encontrarse en un problema con otra persona. Dentro de cada resolución de conflictos se debe reconocer que toda persona tiene sus diferencias, diferentes maneras de ver el mundo y entender lo que sucede al rededor de uno, diferentes entendimientos de como solucionar un problema o de encontrar la solución.  Como ejemplo contaré una historia personal que nos pasó a mis amigos y a mi hace un par de años; estabamos en una reunión de amigos en la casa de uno de ellos y reconozco que estabamos haciendo un poco de ruido, otro vecino ya nos había pedido que bajemos el volumen y la bulla y de verdad lo hicimos, pero otro vecino, más tarde, tuvo ...